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Mente de Mono: Qué hacer cuando tu mente salta sin control de un pensamiento a otro

 

El término “mente de mono” describe algo muy común y que seguramente tú también experimentas a diario: tu mente salta de pensamiento en pensamiento como si fuera un mono que salta de rama en rama. Es algo que sucede por sí mismo, y a un ritmo tan vertiginoso, que puede llegar a abrumarnos.

¿Qué hacer cuando esto sucede?

En este artículo voy a compartir una sencilla técnica y un audio guiado gratuito que te serán de gran ayuda.

Mente inquieta, mente saltarina

Debemos comenzar entendiendo que la mente hace esto porque es su trabajo. La mente crea pensamientos porque los necesitamos para transitar nuestra vida. No hay nada extraño en ello.

Los seres humanos no podemos evadir los pensamientos (o las emociones asociadas a estos pensamientos). Lo que sí podemos hacer es evitar que nos controlen y que controlen nuestro comportamiento.

Cada vez que la mente crea un nuevo pensamiento, lo que en realidad hace es llamar tu atención. Algo así como: “¡Eh, mira esto, mira este pensamiento!” Nos mantiene ocupados por un tiempo y, tras ello, vuelve a saltar hacia un nuevo lugar, un nuevo pensamiento. Y, naturalmente, nos vuelve a pedir que lo miremos.

Después de “esto” siempre viene “aquello”, y tras ello viene “lo de más allá”. Una cadena infinita de pensamientos y sentimientos descontrolados que piden nuestra atención. Y lo que es peor, un montón de juicios valorativos, elaboraciones subjetivas y reacciones inconscientes que suceden automáticamente.

Sí, es bastante molesto.

La Técnica del Mono Ocupado

Un recurso muy valioso y de eficacia probada es lo que hemos llamado la Técnica del Mono Ocupado. Es verdaderamente simple.

Digamos que un pensamiento surge. En el momento en que esto sucede, la mente nos está diciendo: “Eh, mira aquí”.

Cuando la mente trate de llamar nuestra atención con un pensamiento, nosotros podemos decirle gentilmente: “¿Sabes? Mejor mira tú aquí. Mira cómo respiro”.

Entonces observamos la respiración. El mono está ocupado en esta tarea. Observamos el aire fresco que entra y el aire cálido que sale. Observamos cómo nuestra barriga se llena de aire puro y cómo nuestro pecho se contrae de forma natural al exhalar.

Tras ello, la mente se distrae y vuelve a saltar, y nos pide que centremos nuestra atención en un nuevo pensamiento, y después en otro, y en otro… Cuando nos damos cuenta, volvemos a decirle: “respiración”.

Puede que nos lleve tiempo darnos cuenta. No pasa nada. Lo importante es que, una vez que nos hemos dado cuenta, redirigimos el flujo de la atención a la respiración, que sucede por sí misma y de forma natural.

Cada vez que la mente pide que nuestra atención se dirija a ese lugar al que ella ha saltado, nosotros le pedimos que sea ella quien centre su atención en la respiración. Mantenemos al mono ocupado. Es realmente sencillo, muy eficaz, y de hecho es la base fundamental de la meditación.

Debemos ser conscientes de que la mente va a seguir saltando sin control. Es lo que la mente hace. Nos muestra todo tipo de pensamientos, nos pide que centremos nuestra atención en ellos y nos da su opinión subjetiva sobre los mismos: “esto bueno, esto es malo; esto me gusta, aquello me irrita”. Pero nosotros observamos cómo hace esto con ecuanimidad, nos damos cuenta y le pedimos que mire cómo respiramos. Al ser capaces de enfocar conscientemente nuestra atención en la respiración, ancla del momento presente, salimos del caos de este incómodo mono saltarín.

 

Repasemos brevemente la Técnica del Mono Ocupado, paso por paso:

La mente salta de pensamiento en pensamiento, y por el camino se entretiene creando todo tipo de historias (en ocasiones verdaderamente alocadas).

 

Nos damos cuenta de que la mente ha llevado nuestra atención muy lejos de nosotros mismos y la traemos de vuelta pidiéndole que se ocupe de atender a la respiración.

La mente de mono vuelve a saltar llevándose nuestra atención lejos. Salta y salta, y nos mantiene distraídos en nuevos pensamientos y nuevas interpretaciones.

Nos damos cuenta de que la mente ha vuelto a hacer de las suyas y la traemos de vuelta centrando la atención en la respiración. El mono se ocupa de la respiración.

 

¿Es eso todo?

Sí, eso es todo. Haz esto una y otra vez. El mono salta sin parar, y tú le pides que deje de hacerlo manteniéndolo ocupado. Le pides a tu mente que dirija la atención a la respiración. Prestas atención al aire que entra y al aire que sale, hasta que la mente vuelva a saltar como un mono. Y créeme, saltará.

Importante:

Cada vez que te das cuenta de que tu mente salta, es una gran victoria. Mucha gente me dice que se siente mal porque, antes de darse cuenta, la mente había saltado sin parar de rama en rama durante demasiado tiempo, divagando de pensamiento en pensamiento, de historia en historia, de cháchara en cháchara mental. Darse cuenta de esto es un momento de atención y de consciencia, y ese es precisamente el objetivo. ¡No tiene mucho sentido sentirte mal por haber logrado cumplir tu objetivo!

Por lo general, el mono de tu mente no se va a mantener atento a 500 respiraciones. Seguramente saltará en apenas unas pocas respiraciones. Nuestra reacción más común es sentir que hemos fallado. Nada de eso. No permitas que esta dureza se manifieste. ¡Es el mono distrayéndote de nuevo! Vuelve a la respiración. Esto es bondad y autocompasión.

Cuando dejas al mono sin voz y le mantienes ocupado en la respiración, tus mejores virtudes hacen acto de aparición y se desarrollan.

Ser conscientes no es el resultado de un proceso mágico. La luz pura de la conciencia, que corta las distorsiones de nuestra ignorancia y nuestros patrones habituales, es algo que siempre está ahí. Siempre ha estado ahí y siempre lo estará. Se trata, simplemente, de tener la clara intención de darse cuenta de esta verdad a través de la experiencia directa que nos da la práctica regular.

La Técnica del Mono Ocupado te sirve en tu propósito de incrementar tu conciencia objetiva y conectar con el momento presente, el único del que disponemos aquí y ahora. Y lo hace uniendo dos claves básicas de nuestra práctica de mindfulness: intención y atención.

Ahora ya conoces la Técnica del Mono Ocupado. Conocer esto, sin embargo, no cambiará mucho las cosas. Practicarla es lo que marcará la diferencia. Y para ayudarte he creado un sencillo audio de práctica gratuito que puedes escuchar o descargar aquí:

Puedes descargar el archivo haciendo click en el icono de descarga que verás en el interior de la pista.
iconBusca este icono en la parte derecha.

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Puedes usarlo tantas veces como lo desees, incluso varias veces en un mismo día. Te animo a que lo hagas y compartas tu experiencia en los comentarios de este post.

Comienza a practicar ahora, y establece una nueva relación más amable, sinérgica y colaborativa con el “mono saltarín” de tu mente.

Autor

Jorge Benito

Director de Mindfulness Exercises, investigador científico independiente, estudiante de neurociencia (HarvardX – Harvard online training), escritor, ilustrador, diseñador y meditador experimentado, Jorge Benito es co-autor del libro “Educar para Sanar: Ciencia y Conciencia del Nuevo Paradigma Educativo”, creador del programa “Mindful Education-Educación Consciente” y tutor en el Curso Online de Atención Plena. También publica regularmente en prestigiosas revistas online como PsyCiencia y colabora en el desarrollo de una nueva tecnología de neurofeedback.

Puedes leer algunos de sus artículos visitando nuestra sección de recursos GRATUITOS de atención plena (click aquí).

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