El cerebro humano es extraordinariamente plástico: tu estilo de vida es una fuente de estimulación que le permite reorganizarse en base a lo que le entregas.

Esta neuroplasticidad depende tanto de tu vida interior como de tu vida exterior. Con cada pensamiento, sentimiento, emoción, acción, resultado e interpretación de lo sucedido, tus neuronas aprenden a conectarse y crear nuevos circuitos. Y lo más interesante es que podemos entrenar a nuestras neuronas para que generen las conexiones que nos resultan más saludables.

En este artículo voy a presentar 7 consejos prácticos que te permitirán mejorar la salud, el equilibrio y el rendimiento del cerebro sea cual sea tu edad.

1. Nutre tus habilidades cognitivas

Nuestro rendimiento y habilidades cognitivas dependen de una gran variedad de áreas y funciones cerebrales. No hay un centro específico para la memoria, la atención o la concentración, sino que se trata de virtudes que son el resultado de una compleja interacción de diferentes áreas y funciones. Es decir, las diferentes habilidades interactúan unas con otras y se retroalimentan: si desarrollas tu concentración, esto influirá en tu capacidad de gestionar tu atención, tu capacidad de memorización e incluso tu capacidad de regular tus estados emocionales, entre muchas otras habilidades.

Consejo: estimula tus habilidades cognitivas y estarás nutriendo tu plasticidad cerebral. La práctica de la atención plena es una apuesta segura: memoria, atención, concentración, compasión, equilibrio emocional… practicar unos minutos a diario tiene el efecto demostrado de favorecer estas y muchas otras virtudes.

2. Los genes no te controlan

Los genes no determinan el destino de nuestro cerebro. La neuroplasticidad es un proceso que dura toda la vida y que no posee limitaciones de edad. Tal y como muestra la epigenética, nuestro estilo de vida es, de hecho, más importante que nuestros genes. Cada gen posee más de 60.000 expresiones diferentes, y la forma en que estos se expresan no tiene ninguna relación con ADN en sí, sino con las señales de nuestro entorno (y las interpretaciones que realizamos, es decir, la forma en que percibimos y dotamos de significado a esas señales). En definitiva, nuestro cerebro evoluciona en base a las experiencias con las que lo nutrimos día a día.

Consejo: Sentirse víctima de unos “malos” genes es una actitud del pasado y sin base científica. Los genes no te controlan. Se expresan en base a tu estilo de vida. Haz todo lo posible para salir del victimismo, la queja y la autocomplacencia. Tu actitud es fundamental.

3. Estimula tu mente

La estimulación mental fortalece las conexiones entre las neuronas (sinapsis), favorece la supervivencia neuronal y el funcionamiento cognitivo.

Consejo: Leer (el 40% de los españoles no ha tocado un libro en lo que va de año, y esta cifra es alarmantemente superior en muchos otros países de habla hispana), caminar en la naturaleza, realizar ejercicio físico y practicar atención plena a diario son claros ejemplos de cómo podemos estimular nuestra mente de forma efectiva y marcar la diferencia en un período de tiempo relativamente corto.

4. Sal de la rutina

Las actividades rutinarias no suponen ningún desafío para el cerebro. Hacer siempre lo mismo no promueve la creación de nuevas rutas y conexiones, y deriva en la llamada neurorigidez: nuestro cerebro se estanca, se vuelve inflexible y no evoluciona. Esto se debe a que el hábito repetitivo no requiere de ninguna atención durante la ejecución de las tareas, y como ya hemos visto en otros artículos, la atención es la clave de tu salud, tu equilibrio, tu voluntad y tu libertad.

Consejo: Intenta algo nuevo, cambia tus rutinas y enfréntate a nuevos retos. Esto mantendrá a tu cerebro sano y equilibrado.

5. Di adiós a la caja tonta

La única actividad de ocio que se ha asociado con una reducción de la función cognitiva es ver la televisión (ver estudio).

Consejo: para que no me acusen de “enemigo del progreso”, no voy a decirte que tires tu TV por la ventana, pero sí que reduzcas su uso y consumo para favorecer tus funciones cognitivas.

6. Aprende a autorregularte

La neurogénesis es el nombre que recibe la creación de nuevas neuronas en el cerebro, un proceso que, contrariamente a lo que se piensa, no posee limitaciones de edad (todavía existe la creencia errónea de que a determinada edad nuestro cerebro deja de producir nuevas neuronas, algo que es categóricamente falso).

Consejo: El estrés crónico reduce e incluso inhibe la neurogénesis. Técnicas de reducción (y autorregulación) del estrés como la atención plena, sencilla y accesible a todo el mundo, han demostrado ser altamente efectivas para resolver este problema.

En este artículo aprenderás una sencilla técnica y podrás descargar GRATIS un audio de meditación guiada que te será de gran ayuda.

7. Practica la presencia

Cuando te encuentras plenamente presente en el ahora, la amígdala experimenta una extraordinaria regulación. La amígdala es la parte de nuestro cerebro que controla, entre otras cosas, nuestra reactividad ante miedo, estrés y ansiedad. Cuando la amígdala se activa, experimentamos esas sensaciones de agobio y opresión. Si la amígdala está sobreestimulada, la sensación de ansiedad es constante, y por desgracia esto suele ser habitual en nuestra sociedad neoliberal moderna. Seguro que ya sabes de qué te hablo. Nuestro estilo de vida suele favorecer que la amígdala se vuelva hiperreactiva e hipervigilante, causando severos daños físicos, mentales y emocionales.

Consejo: practica la observación y atención plena al momento presente, el único del que dispones. Cuando haces esto, tu cerebro ya no necesita rastrear compulsivamente las amenazas, y tu amígdala se calma. De hecho, se vuelve literalmente más pequeña, mientras que la corteza prefrontal, asociada con procesos cerebrales superiores como la conciencia, la concentración y la toma de decisiones, se hace más gruesa.

Si necesitas ayuda para hacer esto, en este sitio web puedes encontrar multitud de recursos gratuitos. Si necesitas algo más completo, personalizado y exhaustivo que te ayude a establecer el hábito de práctica diaria, nuestro Curso Online de Atención Plena es ideal para ti.

Ahora, recuerda que lo que cuenta en términos de salud cerebral no es leer este artículo, sino la práctica continuada de comportamientos saludables. No hace falta que hagas todo de repente. Por supuesto que puedes hacerlo, pero yo te propongo que, para empezar, escojas alguno de los 6 consejos, el que más llamativo te resulte, y tras ello tomes la determinación de ponerte manos a la obra y pasar a la acción. Pequeños y significativos cambios, mantenidos a diario, le darán a tu cerebro una sonrisa de oreja a oreja.

Cada día, da pequeños pasos y pon toda tu atención en ello; pronto se convertirán en hábitos que habrás interiorizado. Nunca me cansaré de repetirlo: la atención lo es todo.

Autor

Jorge Benito

Director de Mindfulness Exercises, investigador científico independiente, estudiante de neurociencia (HarvardX – Harvard online training), escritor, ilustrador, diseñador y meditador experimentado, Jorge Benito es co-autor del libro “Educar para Sanar: Ciencia y Conciencia del Nuevo Paradigma Educativo”, creador del programa “Mindful Education-Educación Consciente” y tutor en el Curso Online de Atención Plena. También publica regularmente en prestigiosas revistas online como PsyCiencia y colabora en el desarrollo de una nueva tecnología de neurofeedback.

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