La naturaleza pura, verdadera, de nuestra mente
es incondicionada: existe más allá de toda condición.
La conciencia no puede estar condicionada. Es eterna,
siempre consciente de sí misma y libre de cualquier patrón.

Encontramos sin embargo que nuestra mente siempre está reaccionando a situaciones; cuando esta reacción proviene de un modelo mecánico, llamamos a esto mente condicionada. Cuando la respuesta viene de ti, tu ser verdadero, entonces eres conciencia actuando desde un estado incondicionado.

La mente incondicionada es el observador que observa a sí mismo, es la conciencia de ser consciente de uno mismo, el catalizador para la transformación. “La percepción completa, sin mediación, es el disolvente en el que el miedo se disipa”, dijo Krishnamurti. Mindfulness Exercises es una elección consciente que requiere dedicación, claridad, y la intención disciplinada de vivir una vida diferente, más allá de todo condicionamiento. Cuando somos capaces de observar lo que surge sin juzgar ni comparar, estamos construyendo el “músculo” del observador. Cuando permitimos que nuestras imágenes, pensamientos, conversaciones, sentimientos y sensaciones corporales pasen a través de nosotros, a través de nuestra conciencia, entonces, de repente, en ese instante, la conciencia se hace consciente de sí misma. La mente incondiconada es ilimitada, pura conciencia tranquila y en paz. Es un estado de ser, nuestra propia naturaleza infinita, y surge como resultado de esa elección consciente que hemos hecho.

A través de la práctica continua de la atención plena, empezamos a reconocer nuestros viejos patrones, así como las emociones que surgen en asociación a los mismos. Vienen, se presentan, y aprendemos a dejarlos marchar sin asociarnos ni apegarnos. Cuando se observa con atención un acontecimiento interior, algo muy interesante sucede: lo llamamos el “punto de decisión o elección”. Nos damos cuenta de lo que la situación trae internamente, y nosotros elegimos conscientemente cómo responder. Dejamos de reaccionar mecánicamente. Nos damos cuenta de que somos conscientes. Esta es la forma en la que nos liberamos de la prisión de la mente condicionada; la conciencia infinita, pura, es la libertad indescriptible que no conoce ningún límite o condicionamiento.

Cuanto más mecánico seas, más te apreciará la sociedad, porque serás menos peligroso. Ninguna máquina puede ser peligrosa. Nunca se desvía del camino: nunca desobedece, nunca se rebela, no es revolucionaria. Ninguna máquina es revolucionaria; no puede serlo. Todas las máquinas son ortodoxas: obedecen, siguen. La sociedad intenta cambiarte hacia algo mecánico. Entonces eres más eficiente, menos peligroso, más confiable. La sociedad crea un dispositivo mecánico que te rodea: el condicionamiento. Permite sólo ciertos puntos de vista y se cierra a otras cosas por completo. Elige y aprueba para ti ciertos fragmentos, rechazando todo lo demás. Te dice que sólo una parte de ti es buena y que las otras partes son malas, por lo que niega esas partes. La sociedad no te acepta como un todo, como una unidad; acepta solamente ciertas partes de ti. De ahí el condicionamiento.

Osho

La conciencia es infinita. Siempre fue, siempre es, y siempre será. Tenemos una gran oportunidad frente a nosotros. ¿Nos embarcaremos, como especie humana, en esta transformación del estado condicionado, o nos quedaremos de brazos cruzados? Cada individuo tiene la capacidad de responder conscientemente en cada momento. ¿Elegimos liberarnos de las obligaciones sociales y culturales, habituales y mecánicas, o nos abrimos a pensamientos expansivos del mundo que podemos crear, y no pensamientos derrotistas acerca de lo que el mundo se ha convertido? Cada persona puede decidir con su intención y compromiso evolucionar más allá de la mente condicionada y dirigirse hacia a la conciencia pura.

Fundamentalmente, todas las condiciones, por muy imperfectas que sean, son perfectastal y como son: la cama es perfecta aún cuando está sin hacer, la leche es perfecta aún cuando se derrama. Y no me refiero a algo moral o pragmáticamente “perfecto” (…). Todo lo que es en este instante, es el resultado de un perfecto despliegue de todo el universo (…). En este sentido, la perfección y la imperfección desaparecen como distinciones significativas. Sólo hay cosas por derecho propio, en sí mismas, sin nuestras etiquetas de bueno o malo, bello o feo, perfecto o imperfecto. Entonces no hay ansiedad acerca de la imperfección; sólo hay sencillez, franqueza, compromiso, y paz.

Rick Hanson

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